Buscar trabajo como inmigrante en otro país

Vivo en la región de Québec, Canadá, desde el 2011. Pasé cinco años en la Capitale Nationale y ahora vivo en la región metropolitana de la segunda ciudad francófona del mundo, Montréal.

Tengo 6 CVs. Son míos. Van así:

  1. General, en Inglés.
  2. General, en Francés.
  3. Para puestos en Social Media Management, en Inglés.
  4. Para puestos en Social Media Management, en Francés.
  5. Para puestos en Digital Project Management en Inglés.
  6. Para puestos en Digital Project Management en Francés.

Porque la búsqueda de trabajo en una región bilingüe canadiense es así de fregada. No vale un solo CV en un solo idioma. Debes tenerlo en los dos que habla la región, sobre todo si vives en Montréal. Para empezar. Luego, si te has especializado en dos cosas, o buscas empleo en dos cosas, pues tienes que hacer uno resaltando la experiencia en cada uno de ésos campos. Dado que yo hago MKT digital y Proyectos digitales, pues me toca hacer 2 versiones de cada uno.

…Sin contar con tu Plan B, que es el CV alimentario, ése que haces para buscarte una chamba “por mientras” y que también tiene que tener una versión en cada idioma, de una sola página, porque para hornear muffins y limpiar mesas no necesitas decir gran cosa. Prescindo de él, felizmente.

Las cosas a considerar, imprescindibles en el CV canadiense: que tus datos estén correctamente escritos, que el texto esté IMPECABLE y que encima, no exceda las 3 páginas. Eso no quiere decir que te quedes tranquila con esos documentos. Tendrás que adaptarlos a los textos o demandas de la propuesta de trabajo, intentando que sea un match exacto, muchas veces “literal”, para que los filtros de los sistemas de reclutamiento (sí, automatizados) pillen las palabras claves de tu Cv. Quiere decir que habrán veces en las que tendré que modificarlos, si es necesario, dependiendo de lo que busque la empresa a la que quiero postular.

A éso, hay que añadirle la famosa carta de motivación canadiense -quebequense. Si ya eres versado en los dos idiomas, te puedes dar el lujo de modificarla sin problemas, añadiendo las informaciones que puedan ser relevantes para el empleador. Sino, pues revisas mil veces antes de enviarla, con las modificaciones mínimas a un template que te pone de los nervios, porque sabes que si hay una sola falta de redacción (sobre todo si estás en COM) te van a descartar en one.

 

“Uy sí, yo quiero ir a Canadá” “Uy sí, qué bien que la pasas allá”

 

No ha habido un solo día de trabajo en el que no me haya ganado cada dólar con el sudor de mi frente y la quemada de mis neuronas. He trabajado mucho más y he dejado en la cancha, mucho más de lo que hacía en Perú. Pero nunca me he sentido más orgullosa de mis logros y aunque a veces las cosas no salen como uno espera, mirar hacia atrás sólo me hace dar más impulso para salir adelante. Me da la garra para saltar más alto.

Porque ser un inmigrante es vivir los retos diariamente. Retos que van desde el aspecto tan sencillo como el tener que expresarte en un idioma (o idiomas, como en ésta región) ajeno, entender una cultura a veces desconcertante y  tener que demostrar que eres el doble de bueno para tener una oportunidad de brillar. Es duro, es todos los días, pero es lo que hacemos, con una sonrisa, con agradecimiento, con los ojos bien abiertos. Hemos venido a aprender.

Durante ésta experiencia, uno conoce a mucha gente cuyo trabajo será impedir que saltes. Que te dirán que NO PUEDES. Que se te queden mirando, porque SÍ PODRÁS. Te repito, SI PODRÁS.

No es puro wishful thinking para un lunes en el que no quieres levantarte. Es la verdad cruda, si quieres creerla y sobre todo, si quieres vivirla.

Que cada lunes sea un día en el que tomes la resolución de hacer algo nuevo con tu vida. ¡Que nadie te detenga! Ni aunque tengas que hacer 6 CV y 2 cartas en idiomas que te son marcianos, aunque todo parezca complicado, aunque te sientas cansado, aunque te hayan hecho dudar de tus propias capacidades profesionales. Has venido de lejos,  vives la aventura de tu vida, has tomado el gran paso de salir de tu zona de confort, ¡lo haces todos los días, cuando sales de tu casa y te enfrentas a una sociedad que a veces no quiere que estés aquí! Ten en cuenta que somos muchos en el mismo trance, como lo hago yo ahora, desde que decidí venir a Canadá.

Dale, levántate hoy y anda. Mándate, con todo. Mándate.

Publicado el 24 set 2018 aqui

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